Mayores cuotas de enriquecimiento en menas de manganeso

El manganeso, un metal muy importante

PRESENCIA

El manganeso (Mn) abunda en la corteza terrestre. A pesar de ser un componente presente en cientos de diferentes minerales, muy pocos de ellos resultan apropiados para un procesamiento rentable. Básicamente consiste en arrancarlo y procesarlo para obtener productos aptos para su venta como la pirolusita (óxido de manganeso, MnO2) y la rodocrosita (carbonato de manganeso, MnCO3).

USO

En términos de cantidades, obviamente el hierro, el aluminio y el cobre son los tres metales que más se utilizan. Lo que pasa desapercibido en gran medida es que el manganeso ocupa el cuarto lugar, por lo que también es un metal importante. El manganeso está tan demandado porque se utiliza en la fabricación del acero y del hierro fundido y como componente de aleaciones de aceros especiales. Cerca del 90 % del manganeso se procesa en estos ámbitos de aplicación. Habitualmente se añade en forma de una ferroaleación, como el ferromanganeso y el silicomanganeso, por motivos técnicos de producción y a fin de simplificar los cálculos a los productores de acero. Asimismo, el manganeso se añade también en pequeñas cantidades al aluminio, cobre, níquel, titanio y zinc, con el objeto de mejorar sus propiedades para determinados fines. El segundo campo de aplicación en importancia es el de las pilas y acumuladores secos de zinc-carbono, alcalinos de manganeso y de ion de litio. Es aquí donde se emplea como dióxido de manganeso. Previsiblemente, el uso en celdas de litio aún irá en aumento porque así se logra una mayor durabilidad, tanto en versiones recargables como desechables. Asimismo, el manganeso también se utiliza como aditivo en piensos para animales, fertilizantes, pigmentos, vidrio, colorantes, plásticos y textiles, así como para tratamiento de aguas.

EXTRACCIÓN Y PROCESAMIENTO

La extracción puede tener lugar en una explotación convencional a cielo abierto mediante sondeo, voladura, y finalmente excavación con excavadoras hidráulicas y volquetes. En la transformación típica de menas se incluye una rotura progresiva hasta granulometrías inferiores a 75 mm con el posterior lavado para separar la fracción de arcilla y la roca dura. A esto le sucede una separación en tres tamaños de fracciones (entre 10 y 75 mm; 1,0 y 10 mm e inferiores a 1,0 mm). La fracción de granulometría gruesa se carga a un separador por sensores; la de granulometría media a un separador por flotación y las granulometrías finas (inferiores a 1,0 mm) se incorporan a balsas de lodo de lavado. En función de la calidad de la mena y de la distribución del manganeso, se pueden procesar hasta obtener un concentrado de manganeso de grano muy fino, p. ej., mediante separación hidráulica, separación por densidad o separación magnética.

Del separador basado en sensores se obtiene un concentrado de mena de manganeso y una fracción de rechazo. El separador por flotación separa la mena de manganeso de grano fino y el material residual de una densidad menor. Si se quiere obtener un producto de gran pureza para pilas y otros productos especiales se precisa otro procesamiento más. El dióxido de manganeso se genera bien mediante un proceso químico (producto final: dióxido de manganeso químico) o mediante electrólisis por lixiviación (producto final: dióxido de manganeso fabricado por electrólisis).

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