El modelo «uno para todos» en el tratamiento de chatarra electrónica: combinar y separar con Steinert KSS

En mayo de 2015 se iniciaron los trabajos en el Centro de pruebas de Colonia. La empresa Bühlmann Recycling de Suiza planteó una problemática especialmente ambiciosa a los especialistas en aplicación de STEINERT:

el reto consistía en generar diversos productos con una instalación flexible, es decir, capaz de adaptarse a futuros materiales entrantes, a fin de garantizar la inversión para el futuro. En la tolva de alimentación había chatarra electrónica (RAEE). Hoy en día, apenas 2 años más tarde, la instalación está en funcionamiento, siendo operada por MWN, empresa asociada a STEINERT, en Lyss (Suiza) con los resultados esperados.

Hansueli Bühlmann es conocido por su espíritu innovador. Este le impulsa a hallar formas que faciliten el tratamiento: «que no requiera tanto esfuerzo», como él dice. Lo que le caracteriza es que las inversiones están meditadas a largo plazo: cuando compra es porque conoce el mercado. Lo que le motiva es no dejar restos, lograr un tratamiento tan intenso que cada gramo aporte un valor a la empresa, un «cero residuoswaste», por decirlo de algún modo. «En el Centro de pruebas de STEINERT se nos mostró al detalle lo que se puede conseguir con los equipos. La implicación de los trabajadores nos ha dejado impresionados», reconoce Bühlmann. Bühlmann es una empresa familiar que tiene que destacar de entre las grandes, y lo logra gracias a su especialización en nichos de mercado, en lugar de actuar a gran escala. Llevar la delantera con innovaciones y el control del presupuesto para inversión y del momento es lo que conduce a Hansueli Bühlmann al éxito. «Cuando Bühlmann aborda algo, es que tiene salida» se escucha comentar a quienes conocen el sector. Y como es un adelantado a su tiempo, se lanza a la labor con toda confianza. Pero ¿por qué destaca una empresa en Suiza tanto? La respuesta es sencilla: en Suiza se cumplió lo dispuesto en las directivas sobre tratamiento de chatarra electrónica (directiva RAEE 2012/19/UE) mucho antes que en otros países de la UE. Desde siempre, los centros de tratamiento de Suiza han promovido un amplio reciclaje de materiales.

Reaccionar con flexibilidad a las necesidades del mercado

La piedra angular para la flexibilidad son los sistemas de separación mediante sensores STEINERT KSS y los separadores UniSort Black de STEINERT. Los primeros disponen de sensores de color, de rayos X y detector de metal, así como una detección en 3D asistida por láser. La superposición de sensores y señales permite la gestión de tareas de separación muy diferentes. En el sistema de control se pueden predefinir varios programas que se pueden seleccionar a través del Touch Panel.

La segunda máquina ejecuta la separación con un sensor NIR con tecnología de imagen hiperespectral HSI (Hyperspectral Imaging). La tecnología de la cámara de alta resolución permite incluso la detección de plásticos negros, que son difícilmente localizables.

Con estas dos máquinas al final de la cadena de procesos Bühlmann, STEINERT facilita una refinación de la calidad del producto tal como sus consumidores demandan: tanto en la separación de la chatarra electrónica como en el tratamiento del plástico. Flexible y compacta: así llega esta parte de la instalación al fondo de la cuestión. El sistema de 11 cintas transportadoras con cintas de descarga reversibles aporta flexibilidad. Las máquinas se pueden conectar opcionalmente en paralelo o en serie, llevando así a cabo las diferentes tareas de separación. El flujo de procesos es sencillo y permite ejecutar una variedad de productos gracias a recetas predefinidas. Bühlmann se adapta así a lo que el legislador exige con nuevos diseños de electrodomésticos o a los precios variables que los mercados bursátiles pretenden, y separa aquello que puede posicionar maximizando beneficios.

Los procesos

Antiguamente, después de la fragmentación y separación de metales férricos y no férricos, el proceso llegaba a su fin: los restos no se seguían tratando y transformarlos costaba dinero. Al contrario de lo que hoy ocurre. La caída de los separadores magnéticos anteriores para hierro y metales no férricos se traslada ahora directamente al STEINERT KSS. En una primera fase del proceso de la chatarra electrónica de 12-30 mm, el sistema de separación multisensor STEINERT KSS genera un producto de placa de circuitos impresos/ cable. Además, se separan también los plásticos negros, pirorretardantes. El resto de esta etapa de separación atraviesa el UniSort Black, el cual, gracias a su sensor NIR, detecta los plásticos visibles (ABS, PS, PE, PP) y los separa. Y del producto resultante, de nuevo gracias a UniSort Black, se genera una fracción de plásticos mezclados negros que tiene su demanda en la industria posterior del reciclaje.

Al mismo tiempo, STEINERT KSS opera en la separación de los metales no férricos procedentes de la separación anterior de metales no férricos. El sensor de rayos X genera un producto de aluminio limpio y segrega los metales pesados. Mediante una separación por color se separa el producto de metales pesados en cobre, latón y tumbaga gris.

De esta forma, Bühlmann genera con solo 2 máquinas hasta 7 productos diferentes. Puntualmente se agrega otra combinación a base de sensores a las recetas para tareas de separación venideras.

Para propiciar un valor añadido, los plásticos negros se podrían separar según sus clases de polímeros. Y para eso STEINERT cuenta con UniSort BlackEye, así que la siguiente solución ya está también disponible.

Más información: karl.hoffmann@steinert.de